No es novedad que vivimos en una etapa de cambios, con problemas en la matriz energética y, por si no fuera poco, debemos combatir el fantasma del calentamiento global. La palabra clave para triunfar es la eficiencia, más aún si se utilizan elementos simples y reciclados.
En 2010, el profesor de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile Patricio Mendoza, ganó la competencia Climate Leadership Challenge de la Universidad de Wisconsin- Madison, junto con Daniel Ludois y Jonathan Lee. ¿Cuál fue el proyecto? The Microformer, sistema capaz de elevar el voltaje residencial desde los 220 v de Chile hasta 2000 v, transmitiendo la energía de manera más eficiente por el tendido eléctrico, incluso si éste emplea acero como reemplazo del cobre.
Todo esto nace de la necesidad de Ludois, quien teniendo tan sólo 15 años “tuvo la idea de usar transformadores de hornos microondas para llevar electricidad a un lugar lejano del campo de su abuelo”, cuenta Mendoza. Con el paso del tiempo y a punto de recibir su PhD, se contactó con sus compañeros de proyecto para perfeccionarlo y llevarlo a cabo.
A pesar de ganar un par de concursos, el gran salto lo lograron con la competencia estadounidense, que les dio el “most action-ready” y un premio de US$50.000 para el desarrollo y US$5.000 para viajes de promoción.
Su principal característica es que cada convertidor maneja 1000 w, lo que es el uso de electricidad promedio de una casa pequeña en países en vías de desarrollo. Además, el costo de un Microformer es de alrededor de US$10 y puede ser aplicado en lugares donde no se puede instalar el tendido eléctrico. Esto ayudaría a incentivar las energías renovables y distribuirlas a los puntos de consumo, independiente si es una zona urbana o rural, de una forma eficaz.



