THE COW: HACER DE LA MARCA UNA EXPERIENCIA
Punto de partida: Ronny y Marcos llevaban algunos años trabajando, cuando en agosto de 2007, y aún sin tener claro qué querían desarrollar, decidieron renunciar a sus respectivos empleos para formar su empresa. Con recursos personales, reunieron cerca de $40 millones y se enfocaron en el marketing deportivo, pues habían advertido que en Chile existían muchos adeptos a la vida sana. Escogieron The Cow Company como nombre de fantasía para mostrar la irreverencia y entretención, el sello de su labor en el mercado.
Para darse a conocer: armaron proyectos de campaña y los ofrecieron a diversas firmas, valiéndose de su red de contactos. Enviaron correos electrónicos, siempre intentando ser creativos y presentando prospectos "llave en mano", es decir, muy detallados para que el potencial cliente no tuviera más preocupación que pagar el servicio.
Lo que se aprende en el camino: como iniciaron sus actividades un mes antes de que se declarara la crisis económica nacida en EE.UU., aceptaron todo tipo de solicitudes para levantar su emprendimiento, aun cuando no se alineara con su idea inicial. Con el tiempo, también advirtieron que "en este tipo de negocio no existe un organismo que norme la conducta de las organizaciones (clientes) frente a empresas como nosotros", comenta Ronny Majlis.
Evolución: los socios decidieron no tomar siquiera un peso de los ingresos recibidos durante los primeros seis meses, con el objeto de armar una especie de "colchón" financiero. No obstante, los buenos resultados permitieron que antes de lo previsto lograran sus primeros sueldos. Hoy, The Cow cuenta con 10 personas contratadas y están en pleno cambio de oficina a una casa que compraron hace dos meses con recursos propios del negocio. En términos de facturación, desde septiembre a diciembre de 2007, contabilizaron entre $30 y $50 millones. En 2008, $420 millones y en 2009, $600 millones. A su vez, entre 2008 y 2009, crecieron cerca de 50% y la meta propuesta para este año es hacerlo en 40%, es decir, alcanzar una facturación de $800 millones.
¿Cómo se trabaja la creatividad? Con reuniones en cualquier lugar para lanzar propuestas y luego aterrizarlas, considerando las distintas posibilidades y presupuestos; búsqueda de ideas desarrolladas en el extranjero, asistencia a eventos internacionales para ver qué herramientas pueden adaptarse en Chile y observación de películas o videos.



