Joyería Honu Vaikava
Primeros pasos: el principio de Honu Vaikava fue un estudio de preinversión que realizó su dueña para asegurar la rentabilidad y sustentabilidad del proyecto. Cuando observó que los resultados eran positivos, en 2004 se animó a pedir un crédito bancario para la apertura de su tienda. Con este préstamo, sumado a ahorros personales, viajó a Santiago para contactar a los mejores orfebres y comenzar a fabricar los modelos que ella misma diseñaba. En Isla de Pascua, todo negocio requiere de la aprobación social de los lugareños, además de los permisos de las autoridades pertinentes. Esto debido a que se resguarda la actividad económica, priorizando la participación de los rapanui, y también con el propósito de mantener un control migratorio sobre quienes tienen intenciones de quedarse en la provincia.
Financiamiento: Ema Tuki quería un negocio propio, por lo que se esforzó en ser la única dueña y reunió los $22 millones (la mitad fue obtenida por el préstamo bancario y la otra parte fue fruto de sus ahorros) que requería para la apertura de la joyería, la cual se concretó un año después de obtener el dinero. El capital lo usó para los numerosos viajes que debía realizar al continente, la compra y traslado de insumos, al igual que en la búsqueda de un lugar céntrico y estratégico, entre otros.
Obstáculos: la principal dificultad para el crecimiento de la tienda es que en Isla de Pascua no se encuentran las materias primas ni las personas especializadas para elaborar las joyas. Por ello, esta emprendedora debe viajar constantemente a Santiago, donde se encuentran los cuatro orfebres con los que trabaja y los ocho proveedores de materiales (además de los que tiene en
Crecimiento: los años recientes han sido muy buenos para Honu Vaikava, tanto en cifras como en aumento de la oferta de productos. En 2008 se incorporó una línea de vestuario y calzado, además de muebles y decoración para el hogar. En los últimos dos años las ventas aumentaron en 40%.
Proyecciones: 2009 Honu Vaikava lo inició con prudencia, a causa del delicado escenario económico y, por tanto, Ema Tuki sabe que el presente será un período de recuperación: “Hasta ahora hemos tenido un avance paulatino, un principio de año con pasos lentos pero seguros”, afirma. Su proyección para 2010 es aumentar las ventas entre 30% y 40%. En la actualidad también evalúa asociarse con joyerías de Santiago para dejar sus productos. Además, la emprendedora está muy comprometida con un hotel del que es socia, junto a Maite Susaeta y Juan d’Etigny. Se trata del Hotel Altiplánico, cadena que también se encuentra en San Pedro de Atacama, Santiago y Patagonia. En Rapa Nui, el establecimiento abrió sus puertas hace poco más de un año y desde que se inició este proyecto, Ema participa en cada detalle.



