“Normalmente aparecemos en los medios de comunicación por exóticos o por conflictivos. Queremos dar a conocer la otra cara del mapuche: la del emprendedor, del científico, el deportista o el artista. Ellos están fuera de los medios”, cuenta Cayuqueo, director del medio.
El grupo responsable de Mapuche Times se conoció mientras estudiaban diferentes carreras relacionadas al mundo de las comunicaciones en la Universidad de la Frontera, en Temuco, y vienen trabajando juntos desde el año 2000 en el diario Azkintuwe. El ímpetu y la necesidad de que la iniciativa trascendiera, los llevó a formar una empresa de comunicaciones.
“La idea es lograr ingresar al mercado con este nuevo medio, en vez de subsistir en base a donaciones o el subsidio de fundaciones. Vamos a salir a buscar lectores y avisaje”, asegura.
El periódico tiene un tiraje de 5.000 ejemplares, los que son repartidos en kioscos principalmente en la VIII y IX región, a través de suscripción y venta directa a instituciones, centros de estudios o universidades. Además, tienen la intención de expandir el alcance a ciudades como Santiago y Valparaíso, lugares donde habita gran parte de la población mapuche. La versión web es otra parte esencial del proyecto y hoy en día ya se encuentran trabajando para lanzar una plataforma en este formato.
Buenas vibras
Desde 2003 el equipo encargado de realizar Mapuche Times viene trabajando en su predecesor, el diario Azkintuwe. Con él se han encargado de cubrir la realidad mapuche, tomando en cuenta principalmente los aspectos políticos y de crónica policial. Así se convirtieron en el primer medio de este tipo a nivel profesional.
“Esos ocho años nos pasaron la cuenta. Era una camisa de fuerza que nos amarraba a la contingencia. Sobre todo a la crónica roja, sección que tomó mucho peso”, comenta Cayuqueo. Este mismo hecho los motivó a buscar y dar a conocer la otra cara de la moneda, ese lado positivo del que nadie habla. Todo esto en 24 páginas, con una periodicidad quincenal y por sólo $300.
Como gesto ideológico decidieron obviar la crónica roja dentro de su pauta editorial. Este punto les entrega un foco que ningún otro medio tiene en el país. Además, la iniciativa está pensada para abarcar a toda la comunidad mapuche, incluida la de Argentina. “La idea de trabajar en ambos lados de la cordillera, marcó un nuevo paradigma en nuestra juventud. Hicimos visible toda la historia y la cultura que hay en el país trasandino, eso hizo que ellos unificaran el territorio mapuche con lo que pasaba más allá de los Andes. Fue un importante refuerzo para nuestra identidad”, cuenta Pedro Cayuqueo.
Mapuche Times partió con una inversión inicial de $4 millones, los cuales fueron usados para armar una maqueta de la primera edición para inversionistas y compañías.
La obtención de financiamiento ha sido bien complicada, además de las dificultades para cualquier nuevo medio de comunicación, reclaman la falta de subsidios que permitan al pueblo indígena desarrollar industrias diferentes a la agropecuaria o turística.
De esta manera, con paso lento pero seguro, pretenden cambiar la percepción que la gente tiene de los mapuches, y más a largo plazo convertirse en un medio de comunicación intercultural de referencia en todo Chile. Para eso trabajan a toda máquina y el sacrificio ya empieza a dar frutos, ya que tienen a dos importantes auspiciadores interesados.



