Con más convicción que recursos y el interés por generar cambios sociales fue lo que impulsó el desarrollo de la Fundación Mi Parque. Así lo cuenta su director ejecutivo, Martín Andrade, al recordar que en 2008 lo que partió como un sueño dio paso a acciones orientadas a “devolverle la vida a las áreas verdes de Chile”.
“Somos todos jóvenes profesionales con un alto compromiso”, asegura respecto del equipo de 10 personas que participa en iniciativas que pretenden “mejorar las áreas verdes en conjunto con las comunidades que así lo requieran. Partimos recuperando pequeñas plazas, pero nuestro trabajo se ha ampliado a colegios, viviendas sociales y jardines infantiles, entre otros proyectos. Hoy estamos pensando intervenir centros del Servicio Nacional de Menores (Sename), para que la adaptación de sus entornos pueda ejercer influencias positivas”.
“La fundación ha recuperado a la fecha 35.000 mt2. para uso comunitario”. También “6.000 nuevos árboles se han sumado al pulmón verde de las ciudades; 50.000 personas se han visto beneficiadas con la creación de nuevos espacios y más de 3.000 de ellas han trabajado como voluntarias en las jornadas de construcción”, sostiene Andrade.
Esta labor ha sido desarrollada, en gran medida, gracias al financiamiento de empresas en Maipú, Cerro Navia, Renca, Peñalolén, Quilicura, Huechuraba, Lo Barnechea, Recoleta, Conchalí, Pudahuel, Buin, Colina, Estación Central, Paine, San Bernardo, Constitución, Yungay, Curicó, Talca, Peralillo, Talcahuano y La Serena. Actualmente se están haciendo trabajos en Sauzal, Chépica, Coronel, San Bernardo y Lampa.



