Como decía Luis XIV, rey de Francia, “el Estado soy yo” (L’État, c’est moi). Y nosotros somos nuestra marca. Somos quienes la construimos, desarrollamos e impactamos a los demás. Para aumentar el radio de acción, nuestros colaboradores y empleados son una excelente herramienta.
Una buena forma de proyectar nuestro branding es “empezar por casa”, creando un relato y permeando la organización con nuestro sello. Aunque cada trabajador tiene su estilo propio, el ideal es que incorpore características de tu marca para que la proyecte en los públicos con quienes tiene contacto.
La labor de un líder y emprendedor es identificar a quiénes lo pueden apoyar en su camino al éxito y usar de la mejor forma los recursos que se le ofrecen. Al integrar a sus colaboradores en la proyección de su relato, cultiva y aprovecha al máximo la suma de sus habilidades y conocimientos.
Recuerdo una vez cuando se integraba una nueva profesional al equipo y escuché a otra decirle: “Oye, ¿sabes dónde necesiten periodistas? Es que estoy media aburrida aquí”… Al oírla se me ocurrió que quien recién ingresaba, pensaría, “¿dónde me estoy metiendo?” Hasta ese minuto yo estaba convencida de que el equipo estaba motivado, que se proyectaba en lo que hacía y que, en definitiva, estábamos todos remando para el mismo lado. Entendí que el “relato” no era compartido y que debía integrar a la rutina laboral, tiempos para que se internalizaran los desafíos y creyeran en el producto.
¿Qué nos sucede cuando nuestra experiencia de compra (producto o servicio) es negativa? Nuestra percepción etiqueta la marca inmediatamente. No se nos ocurre pensar que quien nos atendió estaba pasando por un mal momento, no representaba necesariamente los valores de la compañía, y/o estaba insatisfecho con su situación laboral. Sólo recordamos que la “promesa” no se cumplió.
En este sentido es interesante la experiencia Starbucks. Te hacen sentir que tienen todo el tiempo del mundo para ti, para que elijas lo que más te gusta. ¿Sabes cuánto toman los entrenamientos? De ocho a 12 semanas, con un manual del empleado que se explaya en prácticamente todas las situaciones a las cuales se puede ver enfrentado el dependiente. La política de “always say yes”, es la base de su atención.
Una compañía amistosa y cercana es apreciada por el mercado. De ahí la importancia que las entidades aprovechen, valoren y potencien la marca de sus equipos junto con la propia.
¿Cómo destacar tu marca dentro de tu empresa y en tus empleados?
1. Entrena a tus colaboradores para que sean voceros y enséñales cómo tratar a los clientes.
2. Identifica a los que más se destaquen y poténcialos como líderes.
3. Apoya a estos líderes, entregándoles herramientas para que impregnen el quehacer laboral con tu sello.
4. Reconoce los logros, destácalos y recompénsalos.
Esto ayudará a que promuevan tu organización como un buen lugar para trabajar, lleguen personas más capacitadas y a su vez puedas reclutarlos. El éxito de una firma está determinado en forma importante por la calidad de identificación de sus empleados con ella.



