Gran parte del éxito de la educación a distancia se debe principalmente a que el modelo responde a necesidades tan cotidianas como, por ejemplo, la falta de tiempo y la alta exigencia de un mundo laboral que te pide estar constantemente actualizado y capacitado, así como también, la necesidad de compatibilizar la vida familiar y laboral con los estudios.
Desde sus inicios, el modelo ha sido dinámico e innovador, perfeccionándose a pasos agigantados con el objeto de entregar excelencia académica y conocimientos de primer nivel, de manera efectiva y consistente.
Es así como la incorporación de la metodología blended learning, ha tenido tan buena acogida, ya que refuerza las clases online con clases presenciales, permitiendo que el alumno pueda interactuar directamente con el profesor, reforzando en vivo y en directo lo aprendido en la plataforma web.
De esta manera, el e-learning y blended learning están siendo las técnicas más utilizadas en nuestro país, logrando un crecimiento del 13% en 2010, según el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
En Chile, el gasto total en capacitación, incluida la financiación vía Sence, ascendió en 2010, a US$237 millones, con un incremento de casi 6% con respecto a 2009, alcanzando así a más de un millón de empleados capacitados, siendo el e-learning, junto al blended learning, la modalidad de estudio con más crecimiento.
Dicho escenario demuestra cómo la industria tecnológica ha sido capaz de entregar innovación y flexibilidad para que ejecutivos, empresarios y jóvenes, puedan acceder a estudios de primer nivel sin tener que viajar o dejar de trabajar o estudiar, considerando además la variable de costos, ya que los estudios realizados mediante esta metodología del e-learning son más económicos que los tradicionales.
Sin duda, estamos frente a una nueva industria de estudios online en plena evolución, llena de desafíos por delante.



