1. Posicionamiento del producto
Antes de diseñar la etiqueta, debes preguntarte a qué público quieres llegar, la respuesta dependerá si es un producto exótico, orgánico, criollo, artesanal, casero o Premium. A continuación, analiza si éste tendrá presencia nacional y/o extranjera. Según Matías del Río, director creativo ejecutivo de la agencia Del Río Diseño, “hay que presentarse con una imagen internacional, pero que se relacione con el país de origen, que tenga significancia para distintos mercados y que posea una amplitud de conceptos para que todos los consumidores la entiendan”.
2. Materiales y elementos adecuados
Una vez definida la estrategia de posicionamiento, tienes que analizar los materiales a utilizar. Del Río, sostiene que lo ideal es diseñar un envase innovador, que se distinga del resto, lo que es difícil cuando se trata de empresas con presupuesto reducido. En estos casos, la creatividad juega un rol importante. Un ejemplo, es el caso de Mickelsen Gourmet, una firma dedicada a la elaboración de mermeladas y conservas artesanales.
Para la directora Creativa de la Agencia de Diseño HAPPY TREES y responsable del concepto de diseño en Mickelsen, Carolina Hidalgo, su propuesta se basó en dos requerimientos: dejar que el producto hablé por sí solo y el costo. “Quisimos diseñar una etiqueta pequeña que mostrara el contenido del frasco en cuanto a su calidad y fruta empleada”, comenta. Asimismo, optaron por incluir un “gorro” de papel kraft, impreso con motivos frutales, para cuidar el contenido y llamar la atención en los puntos de venta. Por ajuste de presupuesto, en ellas se puso información genérica para todas las variedades, complementada con un cartel que indica el sabor.
Respecto a la exportación, Carolina sostiene que es importante adaptarse a las tendencias y estar constantemente analizando el producto, porque los mercados son cada vez más exigentes en términos de imagen y packaging. En este sentido, “los elementos reciclables son más valorados por los consumidores, quienes privilegian los sistemas con peso y espacio reducido y envases que puedan ser reutilizados”, advierte.
En tanto, del Río recomienda trabajar el producto para que funcione en todos los mercados. Para el productor, es complejo tener distintas imágenes para cada destino, en términos de embalaje y costo. Por eso, afirma que “es esencial analizar y conocer las características y restricciones de los nichos a los que se quiere llegar. Se debe investigar sobre: cómo se vende el producto, cómo se posiciona, quiénes lo consumen, etc.”.



