Según la revista estadounidense Inc., especializada en negocios, nuestro país fue catalogado como el “Silicon Valley de América del Sur”.
Lo anterior se debe a los índices económicos y estabilidad política chilenos, que lo hace atractivo polo de inversiones empresariales, así como el talento de los emprendedores locales que han llamado la atención de capitalistas extranjeros.
Por otra parte, además, está el trabajo que se ha hecho para potenciar el emprendimiento nacional e internacional en Chile, donde destaca StartUp de Corfo, iniciativa que partió importando talentos y que hoy también está abierto para emprendedores locales con ideas y proyectos de alto impacto.
En StartUp Chile toman todo esto con cautela y aclaran que lo que se pretende es crear un polo de innovación mediante la generación de empresas, empleos, industrias y economías, adoptando la forma social de relacionarse de Silicon Valley más que pretender serlo. Así, su foco está en poner la creación de valor como tema central, con una red de apoyo y un incentivo para seguir adelante.
Si bien la reconocida publicación nos pone en esta categoría, también recoge las sugerencias de destacados personajes de la industria internacional, como Steve Blank - empresario de Silicon Valley que dicta clases en Berkeley ’s Haas School of Business de la Universidad de California -, quien afirma que Chile necesita hacer más fácil el fracaso de las nuevas empresas, para que en unos meses se pueda estar nuevamente en el negocio y, en menos de un año, seguir adelante, tiempo mínimo que toma lograr hacerlo en el país.



