Por María Paz Álvarez Molina / Asesoría: Leonardo Meyer Zúñiga, director y fundador de Diario Pyme; Rafael Cumsille Zapapa, presidente de la Confederación Nacional del Comercio Detallista Establecido y Turismo de Chile (Confedech) y Pablo Cánepa Baldassare, consultor en marketing, profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, director, conferencista y empresario.
Para aquellos emprendedores cuyo negocio son los productos, un paso natural puede ser la implementación de un local donde venderlos. Una vitrina de cara al cliente, lo cual no sólo entrega un sinnúmero de beneficios, sino que además les posibilita vivir in situ la movilidad de la industria y manejar las variables que les permitan alcanzar el éxito.
1-Enfocar el negocio de cara al cliente
La planificación de la tienda siempre debe estar pensada en las necesidades del cliente, adaptando el producto y el local a estos requerimientos.
2-Definir el tipo de tienda
Comercio tradicional, la tienda con un mesón y con contacto directo con el cliente; comercio de libre servicio, asociado a la posibilidad que le da el espacio físico al cliente de moverse y elegir los productos que finalmente comprará; y comercio mixto, que brinda la alternativa de que el consumidor tenga un acceso directo a los productos con la asesoría de vendedores.
3-Segmentación, diferenciación y posicionamiento
Definir el nicho de cliente, ser innovador y crear una identidad de marca que permita hacer atractivo el producto.



