Las empresas jóvenes son creadoras netas de empleo. Pero también tienen las tasas más altas de destrucción. Algunas sobrevivirán largo tiempo y con ellas las ocupaciones generadas; otras crearán decenas de puestos de trabajo en uno y dos años, sólo para verlos desaparecer en los próximos tres o cuatro. Esa es la dinámica.
La economía se beneficia de este proceder por las innovaciones que proponen los nuevos oferentes. Aquellas que agregan valor subsistirán, las demás morirán o serán absorbidas por otros, capaces de aprovechar mejor las originalidades ofrecidas.
De ahí viene el interés por el emprendimiento, por su capacidad de producir puestos y de mejorar la productividad. Sin embargo, no todas las iniciativas de negocios aportan igual. Aquellas de alto crecimiento, que representan el 1%, desarrollan hasta el 40% de los nuevos empleos, según el informe High-Growth Firms and the Future of the American Economy (2010).
La misma fuente indica que para facilitar la creación y el crecimiento de estas organizaciones, es necesario eliminar las barreras que bloquean el surgimiento de éstas, incluyendo impuestos y regulaciones; al igual que focalizarse en áreas de la economía que –potencialmente- son productoras de este tipo de firmas: como los inmigrantes y las universidades.
Si no ayuda a emprender, no ayude a burocratizar
La reducción de tiempo para formar una empresa, aminorando la demora que suele haber para obtener los permisos municipales, es una de las propuestas del Gobierno que está por cumplirse. Pasaremos de 27 a 16 días. Cristóbal García, director de Emprende UC, comenta que acelerar el mecanismo es muy importante, ya que muchas personas no inician sus proyectos por los costos y tiempos involucrados.
No obstante, junto con agilizarse, el sistema debiera tornarse más sofisticado y, específicamente, virtualizarse para facilitar la experiencia, tanto en la formación de negocios propios como en el posterior desarrollo de ellos. García sostiene la importancia de trabajar con una plataforma digital para abrir una entidad, contratar los abogados y desarrollar las operaciones vinculadas a la constitución y seguimiento del proyecto.
En esta última etapa, es donde, a juicio de Christian Willatt, director de la Red de Inversionistas Ángeles de Chile, habría que hacer mayor énfasis. En su opinión, reducir los tiempos "sí facilita las cosas, pero el gran problema en este país es que el 80% de las compañías se muere antes de seis años y, aun cuando se favorezca la entrada de más emprendedores, van a seguir muriendo un montón de organizaciones".
Cultura de inversionismo
La llamada agenda MK (Mercado de Capitales) Bicentenario, corresponde al programa de cambios del mercado de capitales y el grupo de trabajo encargado de llevarla a cabo, busca perfeccionar las Leyes de Bancos y de Valores, además de generar incentivos para incorporar cientos de miles personas y pymes a los mercados financieros formales.
Entre los aspectos relevantes de MK Bicentenario, se encuentran los siguientes: creación de la Comisión de Valores, cambios a la Ley de Impuesto a la Renta, exportación de servicios financieros, fundar una Bolsa Minera.
A juicio de Cristóbal García, "Chile tiene una banca muy sólida, pero falta perfeccionar los capitales vinculados al Valle de la Muerte, es decir, cuando se está iniciando un proyecto". Esto implica promover la competitividad entre los oferentes de liquidez de capital con el fin de beneficiar a los emprendedores.
En opinión de Willatt, "si todas estas reformas no están alineadas con claros incentivos para que se invierta en empresas nuevas, nada va a cambiar. Frente a un negocio tradicional que renta el 20% y otro innovador que puede generar el 40%, pero tiene mucho más riesgo, un inversionista se va a ir por el primero mientras no haya algo extra que ofrecerle. No digo que los inversores de este país no estén apostando por el emprendimiento y la innovación, pero son pocos y la gente que está haciéndolo, naturalmente experimenta fracasos. Muchas veces se desaniman y hasta ahí no más llega. En general, para que a un inversionista ángel le vaya bien, debe tener al menos unas 10, inversiones para decir 'en ocho me fue mal y a dos le apunté, y con eso salvé la cartera'".
Lo que habría que hacer, explica el director del Centro de Emprendimiento de la Universidad de Chile, es atraer el capital privado para que aporte en las inversiones tempranas: "Propongo derechamente incentivos tributarios a la inversión, que un porcentaje de lo que se invierta en una firma nueva se reste directamente a la base imponible anual...Lo que planteo son descuentos en los impuestos y sobre las utilidades, o sea que cuando se pagan los dividendos, que las ganancias que reciben los inversionistas no tributen".
El ejemplo de Irlanda
Los incentivos tributarios que esta nación implementó fueron claves para el aumento de las inversiones extranjeras y el desarrollo de las exportaciones.
Entre las medidas, se cuenta la red de acuerdos bilaterales para evitar la doble tributación, lo cual elimina la obligación de pagar impuestos en tierra irlandesa a empresas de los países que han suscrito el tratado. Así, Irlanda se transformó en un escenario atractivo para diversas organizaciones foráneas.
Otros incentivos tributarios son la diferenciación de la tasa impositiva a las instituciones en áreas que se busca desarrollar y un recargo sólo del 10% para actividades de financiamiento, servicios profesionales y de administración, proyectos de desarrollo de software, uso de la propiedad intelectual, comercio electrónico y telecomunicaciones.
A lo anterior se suma que los royalties de las patentes creadas en el país, bajo ciertas condiciones, están exentas del pago del impuesto a las empresas; la existencia de un sistema de crédito automático de 12,5% por el total de adquisiciones que una firma haga en maquinarias e inmuebles; y la presencia de ciertas facilidades tributarias para las corporaciones, como la posibilidad de que entidades de un mismo holding puedan transferir sus pérdidas, cargas tributarias o utilidades entre ellas.
No temer dar un gran salto
Ninguna política económica puede contra la falta de competencias. En opinión de Christian Willatt, el dilema de la educación estaría presente desde que se identifica una oportunidad de negocio, al no saber si se está frente a una idea capaz de funcionar. Para gestionar un negocio se requiere saber liderar equipos de trabajo, ser capaz de motivarlos y armar ambientes laborales favorables para que los empleados puedan dar lo mejor de sí mismos, comenta el director de la red de inversionistas.
En cuanto a la gestión comercial, se necesitan planes financieros y generación de contactos antes de empezar a ofrecer, "muchas veces, los emprendedores no saben vender sus innovaciones o sus ideas y, aunque el producto sea muy bueno, si no se tiene esa capacidad, definitivamente el negocio va a tener problemas de ingreso", asevera Willatt.
Una experiencia señera en el campo de la educación universitaria es la implementada por la Fundación Kauffman, organismo que juega un rol de liderazgo en la promoción del emprendimiento en EE.UU., trabajando para entender mejor el fenómeno de la iniciativa empresarial, apoyar la enseñanza y capacitación corporativa, promover políticas de apoyo al emprendimiento, y facilitar la comercialización de nuevas tecnologías.
También hay otras cosas que se pueden hacer para mejorar el "ethos" cultural de nuestro país. Un caso digno de imitación es Israel.
En su libro Start-Up Nation, Dan Senor y Saul Singer describen cómo dicho Estado, con sólo siete millones de habitantes, atrae 30 veces el capital de riesgo que Europa; tiene más empresas tecnológicas listadas en el Nasdaq que Europa, Japón y China juntos; y, de manera constante, se encuentra produciendo los últimos avances tecnológicos.
Entre las claves del milagro hay un par de aspectos en los que Chile podría encontrar su propio camino:
- Facilitar la inmigración, puesto que quienes llegan de afuera suelen ser tomadores de riesgos naturales; siendo lo más importante su personalidad, la que los hace auto-escogerse para volver a empezar.
- Promover la incorporación de mujeres a la fuerza laboral. En una economía basada en el conocimiento, los profesionales no sobran nunca.
- La innovación depende a menudo de una perspectiva diferente, la cual está asociada generalmente con la experiencia. Sin embargo, no se requiere copiar el modelo de reclutamiento militar de Israel para alcanzar estos fines. Puede hacerse por medio de programas, como Servicio País, que proporcionen la experiencia de gestión y madurez que los israelíes consiguen, pero en un contexto civil.



